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Imágenes con frases de éxito y perseverancia

El éxito por lo general no cae como maná del cielo ni llega a velocidad luz. No, se debe trabajar, esperar ocasiones, desarrollar momentos, tener paciencia y la madurez suprema que implica no claudicar pese a que la frustración llegue. En suma, se puede anunciar que tener éxito en la vida conlleva, como hermana sigilosa y siempre presente, la llamada perseverancia. No se puede cumplir un cometido de súbito o abandonar logros sustantivos porque no resultan ahora. Por eso siempre es bueno tener en claro la meta, seguir adelante y verse motivado por diferentes soportes. Aquí añadiremos uno más, ya que te presentamos imágenes con frases de éxito y perseverancia.

Imágenes con frases de éxito y perseverancia

Siempre es bueno ser perseverante, porque precisamente en la vida las cosas no salen de una y las excepciones, lo sabemos, no hacen la regla. Paciencia, lucha, tranquilidad, seguridad, son aliados de ese valor que mencionamos al principio y que se confunden en una sinergia que hacen muy bien al ser humano.

No nos confundamos con las tapas que son auténticas mascaradas de esos famosos a los que le salen tan bien las cosas. En rigor de verdad, para nadie todos los días son soleados, ya que los grises son normales, comunes, absolutamente entendibles. Respetemos los altibajos y las tortuosidades, aprendamos a luchas con ellas como carga incluso.

Las grandes empresas están destinadas para enormes almas, que saben que una frustración no termina todo. Sí, a veces vamos a querer dejar de todo, porque hay una pulsión de arrojo en esas coyunturas. Pero no hagamos caso, seamos sesudos todo lo que podamos; al final, realmente, vale la pena tener en claro lo que se quiere.

¿Cuál es la diferencia entre quien sabe a dónde ir y quien no? Seguramente que para el conocedor de sus sueños el camino será más chico y no por carecer de obstáculos, sino porque hay un faro que ilumina todo, proyecta, más allá de la complejidad de los meandros.

A veces puedes ser tan brillante, inteligente, perspicaz, que se hace imposible que te ignoren. Es que no se puede dejar de lado lo que termina siendo un suceso extraordinario de la naturaleza, un portento en determinado ámbito de la vida. Las injusticias, por lo tanto, poseen su límite en estas cuestiones.

Hacer una, dos, tres, miles veces; es así de simple realmente. No, no tenemos que complicarnos porque la vida tiene sus días grises y claros, la cuestión es aprovechar los estimulantes y resistir en los lóbregos. Todo tiene esa naturaleza tornadiza, porque somos tornadizos.

Avanzar con confianza aunque digan que no, aunque critiquen y quieran echar todo hacia atrás. La motivación no deja de ser una energía interna, una alquimia fisiológica que nos lleva a seguir incluso en las peores condiciones. Hay que ser un tanto descabellado en esas tesituras, decirle que no a una realidad que todavía no es la que anhelamos.

Siempre marcarás la diferencia si estás seguro de ello, si lo haces con pasión, porque en esa tesitura todo sale mejor. Es el espíritu, Eros puro, expresándose a partir de nuestras manos, el cuerpo, la acción, en sentido lato.

La perseverancia no solo es una palabra, ya que sino no quedaríamos en mera retórica hueca; es una disposición mental y del cuerpo, un ir más allá, un soportar, un desdeñar y seleccionar con cierto crieto; todo eso implica. Un arte complejo, pero que a muchos les sale con naturalidad.

Si haces las cosas con felicidad y ganas es difícil que el resultado sea negativo ¿Y qué entendemos por eso? No, no hablamos de certeza en el corolario, sino una excelente disposición para incluso soportar el fracaso. En última instancia, todo reside en cómo veamos las cosas.

Éxito es sentirte realizado si hablamos del fundamento de semejante expresión; éxito, por lo tanto, es ser feliz en esta vida que tal vez sea complicada pero que siempre nos sacará una sonrisa cuando lo buscamos con todo el ánimo.

Sé sincero contigo mismo, cuidate a ti mismo, porque tú eres la condición de posibilidad de todo sueño, el fundamento para la realización de determinado cometido. No hay vueltas; sin nosotros mismos todo se convertira en una real quimera, en nubes totalmente vagas.

Es difícil comprender que en la vida el mal y el bien se enfrentan y mezclan; es defícil, asimismo, comprobar que la frustración y el éxito son también dos caras de la misma moneda. Así de simple: la realidad es tragedia, por entenderla como es.

El inicio es pequeño, mezquino, austero, somero; pero es un principio y la física ya nos lo deja en claro: por lo menos nos sirve para salir del sitio en donde estábamos; eso es muchísimo realmente.

Confiemos en lo que viene y dispongamos nuestra mente, cuerpo y alma para eso. En realidad sería como dar una bienvenida: estar abierto a lo maravilloso del porvenir.

No hay habilidad en el mundo o tal vez la misma sea escasa. En rigor de verdad, la genialidad, el auténtico genio, solo es hijo de la costumbre, la repetición. De ahí deriva que solo la disciplina sirve.

No claudiques, respeta ese principio del paso a paso se avanza. Quien mucho vislumbra las lejanías se pierde en lo más cercano, desdeña los accidentes más inmediatos y eso no sirve de nada.

Que la palabra rendirse no esté en tu diccionario o que sea un vocablo que sirva para representar realidades ajenas y nunca la propia.

Paradoja de quien no hace nada: él se sentirá realizado y podrá divisar con aires soberbios al resto; es que nunca habrá fallado ¿Pero realmente vivió? ¿En el fondo no siente un vacío porque todo es mentira? En rigor de verdad, esa es su paradoja: solo el que no hace en la vida, no proyecta ni sueña se puede jactar de no fallar. El hombre intenta, por suerte, en la mayoría de los casos.

El límite se conoce solo por fuerza de la intrepidez, la disciplina y determinada entereza ¿No te gustaría conocerlos?

Poco importa vislumbrar al retador que desafía, porque ya tienes uno que vale mucho más y nos sigue a todas partes: nosotros mismos. No te desdeñes nunca, querido lector.

Los vocablos dan cuenta de mentalidades y disposiciones espirituales, incluso corporales. Hay todo un vocabulario de la imposibilidad: fracaso, miedo, imposible, rendición, final y cuestiones por el estilo. No les demos paso nunca; hagamos caso omiso a sus existencias molestas, perseguidoras de oscuridades.

Que el sueño sea siempre una nueva oportunidad para alimentar tus propósitos.

Y tal vez el fuego verdadero, ese que te hace arder y seguir, emerja en el momento más idóneo, cuando creemos que todo se ha terminado. Fuego fatuo, fuego oportunista.

Somos seres conscientes y es importante domar, por lo tanto, la consciencia. Nos hablan de inconsciente, de una especie de en sí oscuro que nos domina; pero necesitamos, en algún punto, ser transparentes para nosotros mismos por lo menos y así conocer fortalezas como debilidades.

Lucha, brega, sigue adelante, que los sueños están para perseguirse. Quizás a la larga descubras una gran verdad: es mejor el camino que nos mantiene vivos que el resultado seco.

No hay resultados de súbito, realidades que se susciten con celeridad inaudita; todo cuesta y vale la pena que sea así. Somos conciencia de trabajo, persevera.

Agustin

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